POETAS DELIRANTES DEL RÍO DE LA PLATA.
Prólogo.
Desde esta tierra que me dio la vida, reina madre de todas las cosas que a lo largo de todos los tiempos acercó las manos hacia el sentido compartido. Y que aún hoy nos sigue atrayendo hacía al uso armónico de lo que provee. Con sus vaivenes propios pero también con respecto a otras tierras que han hecho grandes progresos encarnadas en pueblos e individuos cuya sed de conquista y desatada ambición han provocado la rebeldía y resistencia tan obstinada de nuestros paisanos, que no sin una extraordinaria virtud fueron sojuzgados.
Desde esta misma tierra que aun cumpliendo esta condena nos sonríe y alienta también en los oprobios que con nuestra inocente comprensión podamos hacerle, inconscientes de que nuestros cuerpos detienen el tiempo sólo fugazmente pero sobre ella es que se asientan. Y de que es ella quien, en la transmisión secreta de su llama, nos llama la atención acerca del dispositivo.
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La historia no comienza cada día. Y cuando (como la mayor parte de las veces) nos engañamos acerca de ella, las causas del engaño suelen ser varias.
En primer lugar está la cuestión propia de cómo conocemos lo dado y de nuestra constitución gnoseológica. De cómo unos y otros tenemos desacuerdos profundos aun teniendo constituciones similares. De cómo aun en uno mismo, el misterio inherente al tránsito continuo (implícito) en la fuerza de cualquier subjetividad, en tanto que racionalización de la muerte, en tanto que voluntad de identidad, en tanto que autoafirmación desmedida o arraigada a las cosas, en tanto que lugar de donde nos vienen las ideas, caja negra de paradojas en la que el destino y la libertad se nos muestran todo el tiempo al mismo tiempo como la misma cara de una moneda con otra cara oculta: la FORTUNA, que reina oculta sobre un mundo que abarca desde las profundidades de la MEMORIA de la tierra hasta la punta de la organización y como no, de la técnica que prima.
Y por otra parte, aunque no independiente de lo anterior, las causas del engaño tienen que ver con cómo construimos a partir de lo dado: con qué ímpetu, a partir de qué estado de ánimo y con qué ánimo mismo. Tras hacerse patente cómo la memoria de los tiempos pareciera llegar a extinguirse, quien se interese en los procedimientos más o menos sofisticados llevados adelante para intentar dominar, sobreponerse y darse reputación, encontrará que el principio que subyace es siempre el mismo. Cruel, primal, básico, tosco, es suprimir, borrar, negar lo antiguo en el otro y, si tiene, negar lo propio en el otro, su orden, sus ceremonias. En una palabra, su fin es extinguir toda memoria de su posible tradición y forzarlo a aceptar el condicionamiento impuesto como algo dado. La sofisticación de esta crueldad fue siempre a la par de la técnica del engaño, pero a la manera de disfraz de la misma violencia agazapada.
Y quien ose en buscar, verá con qué obstinación una y otra vez fueron perseguidas memorias antiguas, prohibidos nombres, quemadas obras de poetas, derribadas y levantadas imágenes de ídolos, acrecentadas y entronizadas virtudes propias, negadas y denigradas ajenas. Y así construyendo a la par que destruyendo e interviniendo, y previendo
que algún impulso vital oculto quedará, y buscando la manera de limitarlo y que se le considere algo fabuloso y no se le preste fe, para que en vacío de la pasión se acepte el patrón impuesto, es como nos llega dada la historia. De tal manera que de este modo también nos engañamos acerca de ella.
Pero no se puede tapar el cielo con las manos. Y si bien la tierra es sorprendida por la velocidad del avance de la sangre y por sobre todo por versatilidad del de la metafísica, resiste a su modo en la ausencia del por que del por que, y mantiene viva la llama y abierta la promesa.
Lograr cerrar desde dentro con algo hermoso y puro lo forcluido desde afuera, es el inicio de esta tradición delirante ¡de sobrantes! Puede ser. Pero también es cierto que pese a todos los esfuerzos no se ha podido extinguir totalmente la noticia de cosas hechas por tantos grandes hombres y mujeres del pasado, que por regla general, arremetieron bravos y con el tesón del clavo. Y esto en gran medida probablemente sea porque hay una intensa inclinación, tal vez inconsciente, hacia el hacer, ver e intuir aquello que le es a uno vedado, que sobrevive en una actitud ambivalente que se mantiene forzadamente, secretamente, en la LENGUA. Y porque la llama que acerca los corazones al refugio, a lamerse las heridas y juntarse las partes, siembra plegarias y hace suyas promesas secretas en un lenguaje que apela a algo implícito anterior y común que nos mantiene siempre a tiro.
Lleva tiempo (y no solo tiempo) aprender a decir acá algo ha sido, Y no es gratis.
Y si hoy, tal vez, a diferencia de nuestros antepasados, la generalidad de la vida parece creer que ya no hacemos la historia, esto es por que el dispositivo primero forcluye, Y luego implanta. Y la generalidad parece ser poco más que pasivas reacciones ante una multiplicidad de dispositivos que apuntan a lo mismo y se refuerzan con cada acción difusa.
Esto es, el dispositivo implanta un patrón en un intento de verdad, pero dado de que acepta de hecho, en alguna medida, la diversidad y el lenguaje, su fin, más sutil, pasa por hacer valer a todo lo mismo: nada. De modo que todo conviva (positivamente), pero sin fuerza. Y este fin y este modo de vivir que parece haber envuelto al mundo por completo, dejándolo presa de unos pocos lobos que ven como la generalidad REHÉN de la vida piensa más en soportar sus golpes que en vengarlos, y que postulan falsas interpretaciones que vacían las pasiones de significados concretos, parece también haber hecho que en los pueblos ya no se halle el mismo grado de amor a la libertad que antes, y que en las regiones más corrompidas, a los hombres y las mujeres más excelentes se los trate como enemigos públicos. Y esto es una cuestión práctica, la generalidad prefiere ser explotada a ser desaparecida.
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El dispositivo implanta e invisibiliza unilateralmente una ley, que separa las aguas y hace base común, y hay algo de ESA EXTRAÑA INFLUENCIA que creo poder captar. Intuyo las alertas de la tierra, y hay algo puedo ver y sentir, y por eso es que al menos en este sentido, ESTO ya debe ser visto como un diálogo. Pero no se presenta de ese modo, sino en uno que efectivamente hace común que no se advierta de su origen y se argumente sobre su base y su medida.
Buscando entender, me escape, y evitando pensar, me tope con él. Me toco hacer el tonto sin perder cuidado al ritmo de los tambores, y con mi cara de santo y mi alma de fantasma,
le dije: no me preguntes a mi como llegué hasta acá, que solo soy un pedazo de tierra, bajo el sol, a la espera del milagro..
Si el diálogo o discusión permanece implícito, la parte que adelanta su caso como regla necesita hacer algo más que solo presentar su argumento. Tiene además que aclarar que está dispuesta a resolver la diferencia siguiendo ciertas reglas, por ejemplo siguiendo las reglas de las discusiones argumentativas. Y yo lo que intuí, de esta forma difusa, fue que no, que había habido algo antes, como se dice, implícito. Y fue también de verlo haberlo hecho al menos en parte. y Como suele decirse, los tontos se apresuran en donde los ángeles temen pisar. Y algo en mí se resistía y buscaba compañeros, en secreto, a través de señales secretas.
Y por cierto que no estaba solo, y si bien parece que la mayoría de los autores obedece la FORTUNA de los vencedores, al parecer esa identidad también los falsea y los afecta (la prohibición de la ley los constituye también a ellos en tanto sujetos de una cultura cada vez más técnica y vacía de humanidad, violando lo que aman, viven, si se puede decir).
La fortuna que para mi es esta tierra prologada y su memoria, que resuena en el eco de esta misteriosa caravana que avanza sin lugar y va insuflando valor en las alma de aquellos hombres y mujeres cuya virtud es tal que les advierte las ocasiones que se le ofrecen para llevar a cabo cambio, y que revive metáforas (tal vez asesinadas), y crea nuevas que mueren de forma natural (como prefiere la tierra (ambivalentes)). y todo esto lo va haciendo de a poco y por partes, incluso contradictorias, enseñándose, anclandose en la discusión con o sin parte de la razón.
Y si en la discusión argumentativa que, como bien sabemos, puede carecer de todo tipo razonabilidad, en la que siempre se parte de algo dado, lo cual sumado al hecho de que en el lenguaje todo tipo de cosas quedan implícitas o se expresan sólo de una forma indirecta, y que lo que se argumenta surge en circunstancias en las que otros tantos argumentos igualmente verosímiles que se puedan hacer a efecto de lo mismo, no se van a hacer, que se logre persuadir de algo semejante o no, o que se logre implantar un patrón difuminado que defina siempre sobre el caso, es perfectamente posible: el poder no depende, ni dependerá jamás de lo correcto de una argumentación.
Y si de todas las cosas que decimos conocer aún de una forma más laxa, de todo lo transmitido en las memorias que nos han dejado autores conocidos o desconocidos, e incluso si de la propia memoria de cada uno, no se conoce toda la verdad. Y si las más poderosas causas de amor y de odio en las cosas pasadas, así aparecen como desaparecen y de todo se hace un uso. Se debe ser muy cauto en detectar las formas que nos conducen hacia caminos de sometimiento y debilitamiento de la propia identidad surgente, que no es nunca dada, sino más bien siempre producto, de un inicio polimorfo que proyecta su negación a la vez que interioriza un yo! a través de un lenguaje que se inmiscuye y va inscribiendo correspondencias y se identifica hasta confundirse con el lenguaje que se dice, y pese a que se sospecha (la diferencia), (así nos limitamos a) ser parcial y contingentes (en tanto conciencia) y a la vez capaz de cultivar un propio patrón. (de pretensión totalizante) con cuidado y amor o no. tantas veces negando el deseo de saber lo negado. que se sabe al haber adaptado nuestro cuerpo a saberlo sin ser.
Y es en esta defensa propia, que suena tanto más a cordura y a cuidado que a cualquier otra cosa, donde radica nuestro delirio. Y es que, ya sea trasponiendo las reglas del discurso argumentativo que se nos propone o mediante algún tipo de influencia de esta tierra pensada hasta el sustrato, identificamos (consciente o inconscientemente) las formas técnicas más sofisticadas de lo mismo, o al menos las evitamos, y militamos en su contra, guardando la llama de nuestra verdad, o dileamos con ellas, peligrosamente. Su fin es siempre el mismo: impedirnos en tanto punto de vista autónomo y condicionarnos. Que no llegue, o al menos no de un modo completo, nuestro punto a la luz, y si algo llega, que sea tergiversado y deba ser medido en el patrón implantado para poder siquiera decirse. Esto es, busca restringirnos la libertad EFECTIVA en un intento continuo de desecharla como parte SERIA del debate, busca desacreditarla ante los ojos del resto, planteando dudas acerca de nuestro conocimiento, integridad, talento, etc.
Pero en el centro de la tierra el amor espera. Y lo contrario que pasa con el lenguaje, pasa con las cosas que se administran y que la tierra muestra. Frente a lo dado y tangible es más fácil sentir que entender que detrás de todas esas cifras macroeconómicas que se escupen por tv para embaucar, está lo mismo de siempre.
El dios digital que hoy se impone no es mas que el mismo dios analogico que ayer se impuso y comenzó a resquebrajar (por tantas fuerzas parciales enviagradas (y por tanta tierra aún ignota)) pero más eficiente, más apegado a la burocracia que a la voluntad. Más, la esperanza en la caja de las paradojas que es la llama de este amor salvaje del que nos dicen que no despertamos a tiempo y del que nos dicen que entonces es imposible despertar, porque cuando una norma legal no se aplica en su momento, luego no se puede aplicar aunque sea pertinente, correcto y racional aplicarla. Y entonces no hay cura, no hay posible despertar, no hay tiempo (como se advierte este dispositivo (la forclusión) es mucho más radical que la represión).
Frente a esta expresión de la arrogancia (o hybris), con lo inequívoco de la brutalidad y el empecinamiento en la desproporción, el forzoso final en la devastación se oculta, como a los gallos sofocados que la quetejedi llama al festín se les oculta su destino en la sopa: ¡sin ocultarlas en los más mínimo! porque ciegos a esa constelación, acuden, en un amontonamiento de todo que significa desarraigo y pone en evidencia la nulidad metafísica de su historia. El solo tratar de salvar esta nulidad es contribuir a la devastación. Y aun así se pasan vidas enteras.
Si tan solo fuentes arraigadas a la tierra nos mandaran sus señales y a partir de su cultivo pudiéramos prescribirnos una univocidad universal… Pero no existe tal correspondencia. ¿Y que nos queda? ¿Volver a comer tierra como Aby Ayala, marchar como renegados, rotos, soñados, hacia el olvido de la posibilidad de la multiplicidad, llevando consigo nada más que un manojo de pequeñas serpientes escondidas?
El deseo nos parte de una constelación y nos encastra en otra, en un tránsito continuo entre constelaciones alucinadas, que sin fin y pese al exceso de sentido, solo es de libertad cuando se la pierde luego de alguna vez haberla poseído.
Y el horror, no parece ser este haberla perdido, sino este saber su utilidad y este actuar diciendo desde afuera y en silencio normas que se inscribieron dentro y no temer la venganza de ningún bicho que haya confiado en sus sueños. Yo mordí solo parcialmente la
manzana y forje (solo) parcialmente un deseo secreto, que tiene que ver con vos y conmigo, y con cómo alcanzar lo que no era cuando la perdí, a la inocencia.
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Las instituciones extractivas implantadas a su tiempo en estas tierras producen y reproducen tristemente cierta inadecuación entre el hombre y su medio que nunca se logró saldar. Su contrapartida es el carácter desasiado de estos habitantes que hacen de su tierra, tantas veces sin saberlo, un mero lugar de explotación ajena y no de inserción profunda. La naturaleza propia deviene así en un vasto instrumento manejado con desamor.
Pero el amor espera y tras las colinas reaparece el sol, y no hay nada de puro en el hombre y menos aún en estos pueblos mestizos. Y todo esto y más es lo que posibilita y fundamenta los profundos y oscuros desplazamientos de materiales alegóricos, más expresivos que cualquier tensión personal característicos de estos tipos de delirio. La procesión va por dentro y se expresa en este tipo de metáforas propias, que derivando sospechas y proponiendo desenmarcaciones de múltiples salidas, te incitan a revelar tu propia medida, pero primero para vos mismo y en ese altar que se enciende detrás de los ojos, al que solo le sube el ritmo del tambor que suena en la caverna, donde no hay nadie mas para decirte lo que está bien o está mal en vos o en el mundo. Y vos buscas, uniendo las partes rotas de lo que encontras, que primero crees que es un poster y solo después de un rato terminas por convencerte de que es un espejo. Pero las piezas son demasiadas y el espejo muestra caprichos que queres dilucidar. Y en ese querer está la fuerza de tu valor. Y no todo lo que ves es tuyo. Y es tanto que arrasa con toda razón a su paso. Y entre más piezas logres juntar, más fácil te será notar que solo el amor puede mantenerlas unidas, pero las piezas son demasiadas como para poder llegar a pensar en unirlas todas y los derrumbes son comunes y peligrosos, y tal vez no quieras dispersarte tanto, pero tal vez si quieras acariciar algo lejano, o tal vez no. Tal vez una mañana más suave que de costumbre, logres que esa fuerza y ese amor con el que construiste se convierta en paz y alimento vivo de una tradición .
En cualquier caso, la discusión argumentativa que se nos propone, está destinada a alcanzar ACUERDOS RAZONABLES. Y por eso es nuestro deber como habitantes de estas tierras conocer los límites que tenemos para movernos, porque si bien la fuerza acumulada en la materia no está de nuestro lado, toda influencia implanta un patrón y acá la influencia de esta tradición delirante es grande y palpable en todos los aspectos de la vida. Y por más que se reniegue de ella, es bella, valiosa y humana, y surge de aquí y no es de nadie y es de todos. Y no se puede, ni se debe, negociar a ningún precio, ni siquiera al de la tan ansiada macroestabilidad, que solo puede ser una promesa y una trampa, si no emerge del reconocimiento de los recursos propios y de su valor. Esto es, del cultivo consciente en un patrón propio.
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Si hasta aquí fue puro delirio, lo que sigue, ¿será pura ilusión? ¿una causa perdida? ¿la historia geopolítica de una soberanía imposible? ¿Un abrazo al vacío? ¿un intento descolonizador? ¿Un ejemplo tangible de resistencia en el lenguaje? ¿Hay algo más sano que dudar de los propios arrebatos? ¿Algo más sano que dudar de lo dado? La inversión de la carga de la prueba ante la obligación de defender un punto, la invisibilización del lenguaje inscripto en uso para leer lo dado, la diferencia de fortuna. Y la obligación de en cada
instante tener que negar lo que se ha dejado implícito en ese intento de FORCLUSIÓN ó tener que albergar un entimema y negar el procedimiento mediante la misma afirmación propia (que siempre será preferible, con la ayuda de un manto protector) ante la disparidad y el dispositivo.
Pd: la imagen de la caravana (delirante (antes aludida)) apunta y parte de la necesidad, después de tanta identificación partidaria, de liberación. Es el carnaval autóctono que busca emerger para volver a despojarnos de las pesadas vestiduras que nos inventábamos en la continua pelea, y replegar la violencia. No olvidar la historia, sino despojarnos de tanta metafísica desde la cual el dispositivo hace uso.
Deja que la luz que se filtra por la grieta de la identidad nos ciegue, y que la costra que nos insensibiliza la piel se caiga. y que así tanteando con las manos el espacio como ciegos repentinos nos toquemos las caras y empecemos suavemente a revivir metáforas muertas. suavemente ir re-aprendiendo a acariciar. curar ESTA TIERRA QUE ES UNA HERIDA.
El principio de la dualidad es nuestra forma de poder construir pensamiento, pero no es un principio del ser.
Cuando la astucia y la malignidad han llegado a un límite, la separación potencial hace que no sean tiempos para humildes, ni para ingenuos: aunque te culpen, nadie es culpable por existir. Y si en la incertidumbre de lo que se quiera hacer es común que no se sepan acomodar las palabras, una vez afincado el ánimo será más fácil encontrar las adecuadas, porque ya resuenan. Y por eso afirmarse en un ánimo adecuado es base de cualquier proyecto emancipador, y este es mi grano de arena al respecto.
A mi solo se me podrá acusar de magnificar una premisa implícita (un entinema)..
Y si alguno mas capaz, mas amado por el cielo o por la fortuna quiere intentar algo más… Me permito un unico consejo: que cuide bien el ánimo, que no dé nada por sentado y tenga jugo de tomate frío en las venas.
I
La lógica delirante.
EXISTE un lenguaje anterior al lenguaje mismo que, en coincidencia con la libertad, dice la verdad del ser. Y que apenas si puede ser vislumbrado, pues en la medida en que nos acercamos a él por algún camino, él se nos aleja por otro. ¡Por qué le presuponemos un propio lenguaje! ¡A la posibilidad misma del lenguaje! ¡Le presuponemos nuestros propios ojos! ¡Nuestra propia metafísica!
Especialmente este lenguaje delirante que se difumina, pero así tanto este como el resto, SON un remitirnos metafísicamente a ese lenguaje anterior, que más condicionados o libre de condicionamientos nos remite a su vez, desde vaya uno a saber cuándo hasta vaya uno a saber dónde… ¡Metafísicamente!
Así, si bien en tanto que no metafísicos (o reales) es que somos efímeros y contingentes, anhelamos ser eternos y necesarios. Vivimos para eso. Y en eso mismo radica tanto la potencia que se dice del sujeto, como la potencia que se dice de la organización. Orígenes constitutivos ambos que se resuelven en la evolución de las instituciones y de la técnica. Que son a su vez, los principales canales A TRAVÉS de los cuales se interviene sobre los cauces de la subjetividad desde el poder. EN ESTE JUEGO SIEMPRE PARADÓJICO ENTRE EL SABER Y EL PODER QUE SE RESUELVE EN LA TÉCNICA. en este juego siempre paradójico entre la capacidad y la necesidad que se resuelve en el patrón. Pero también en algo más… ¡Ese cariño y esa fuerza! ¡Esa lucidez y esa audacia! Tan real como la fuerza de esta mano, puño, pierna, corazón que lleva dentro de si, además de si, a la psiquis y al latido de vaya uno a saber quién más, si tantas cosas pasaron sobre esta tierra y el corazón insiste por sentir y cada tanto hacer sonar los timbales que los revelan. nos llaman la atención y nos empujan difusamente a ser nuestra propia medida según nuestro propio patrón.
Por eso, si bien se dice que la especie nos contiene, más apropiado que decir que la especie nos contiene, sería decir que la que nos contiene es la Metafísica. Que ancla en cada uno de nosotros una misión.
La voz que sin voz nos impulsa a darle continuidad a la vida es mucho más esquiva que las estructuras mismas del ego (metafísicas cualesquiera que sean) y por lo tanto está menos contaminada por los artilugios novedosos del poder normalizante de la técnica, aunque de ninguna manera sea indemne de ellos.
La tesis delirante.
Se le atribuye a Napoleón una frase que luego retomó Perón en uno de los videos doctrinarios que mandó desde el exilio: “un simple ejemplo servirá de sobra para aclararlo todo”. En este caso el ejemplo será la tesis a desarrollar en este ensayo.
La tesis es que el continente latinoamericano, dada su constitución, detenta e imprime una metafísica correspondida a una voluntad de identidad subordinada, que se estabilizada en un tipo de metáfora delirante particular (que acepta la forclusión y el patrón implantado), y que a su vez es resistida desde una gama de metáforas delirantes, que es precisamente a lo que aquí llamo la acción propia de los poetas delirantes (que rechaza el patrón impuesto), y que partir de la búsqueda (imposible) de lo forcluido, en bolas, pero libres, necesariamente en algún momento se preguntan: “¿libres para que? ¡Dios! ¿Por que despertas en mí estos anhelos?”. E igualmente construyen con su formas propias esta tradición ya profundamente rica y humana.
ESTO ES, a través de un dispositivo técnico resultante de la sofisticación de cierto cultivo sobre un conjunto de patrones. Que primero a la medida de la capacidad y necesidad propia y después a través de cierta voluntad de identidad expansiva, desarrolló un patrón utilitario, que de nuevo a partir de sí y de la manifestación de su poder frente a otros menos refinados en la utilidad de lo mismo, encontró la manera de establecer la ley conforme a su canal.
Este movimiento, este asalto, esta toma de la casa de Dios EN CADA UNO por parte del patrón triunfante (de algunos). Este poder comprar más voluntades, ofreciendo más por menos. Este casi poder proponer al otro ser la nada misma y ofrecerle a cambio cada vez más cosas, y cada vez más y mejores servicios. ¿Y todo esto a cambio de que? Todo esto a cambio de un mero detalle: de que el nacimiento de cada nuevo hombre sobre la tierra sea sin refugio antes las leyes del mercado. Capaz de refinarse en el cultivo de un patrón propio o de un patrón ajeno. Posibilitado en ir en su cruzada tras los límites de su capacidad, sosteniendo una realidad en expansión, cooptando las instituciones de las que dependan las necesidades de su cultivo en el gusto y la capacidad. ¡todo eso por supuesto que sí! ¡CAPAZ! Pero a merced de la fortuna (y del patrón invisibilizado).
Guste o no, estamos constituidos en gran medida de esta manera: el centro económico se expande y no duda de hacerlo a su medida, ensoberbecidos de su poder relativo, construyen el canal a su medida y no dudan en anclarlo en donde sea. Y a cambio de un foco de poder propio, ofrecen un patrón (de segundo orden), que no es otra cosa sino el nombre para darle a la estructura de la realidad que después se dice dada. La tecnología dada, las instituciones dadas, la cultura dada, los saberes dados, los poderes legítimos. Ahora, esta realidad que se dice dada, no se dice dada en tanto QUE SE IMPONGA como necesaria, sino en tanto QUE profundamente metafísica, PERSISTE. Naturalizándose como regla enraizada en las cosas.
Y si bien es verdad que esta realidad que se dice dada NO SE IMPONe COMO “lo” EFECTIVAMENTE REAL. Sí, interviene, tan libre y desproporcionada en su expansión totalitaria de identificación secular como pueda, CON VIOLENCIA Y FURIA IRRACIOnal si su necesidad de control sobre todo lo que con consigo se identifica (y que es lo unico que hay. Y es lo unico que se admite decir), en lucha libre en un mercado libre, solo condicionado por la certidumbre de que solo lo que queda de dios en la tierra los mantiene en peligro, lo amerita. (la negación al delirio que la forclusión induce provoca: primero, una constante migración al primer mundo ante la sensación de irrealidad y no encastrar. Segundo, una forma de vida simulada, que no alcanza a afirmar o negar con suficiente fuerza metafísica nada. Y tercero, y a medida que el patrón implantado va perdiendo eficacia, una gama de metáforas delirantes de creciente intensidad, hasta llegar al punto de la militancia activa por algunas de ellas, que no es extraño que despierten una fuerte raigambre popular, habiendo en este sentido importantes fenómenos de masas tras algunos de estos poetas delirantes rioplatenses, que sospechan lúcidamente, que lo que queda aún vivo de dios está en los pueblos).
ADVERTENCIA (y conclusión).
En este marco entiendo que es de vital importancia advertir:
Que la posibilidad de la negación simulada, que se quiere pasar por afirmación pero no se afirma tanto como quisiera, Y ES MÁS, que PARECE CADA VEZ MÁS lejos de PODER volver a afirmarse de por sí, parece TENER, cada vez más, el mayor de los riesgos a desaparecer. Tras haber perdido la propia voluntad, de tanto negarse a no tener semejanza y de tanto querer la semejanza, terminó por asemejarse al hombre (supuestamente racional) dado y sin dios al que los datos agregados siempre se refieren. Y de tanto negar y negar paradojas, y de tanto ceder ante lo dado y frente al patrón impuesto, el resultado de su contrapartida social es la sociedad necesariamente dividida en que vivimos y el pueblo con cada vez menos capacidades y cada vez menos necesidades, casi sin dios y casi sin amparo de ningún mercado, que se autoexcluye de sí mismo.
Y todo lo que por este camino va quedando atrás (porque se puede engañar metafísicamente a los hombres pero no a la tierra) se fue acumulando en un bolso (curiosamente encontrado a tal fin). Y de aquí la parte de que en esta tierra y este tiempo, ADQUIERAN ESTE matiz rebelde palpable estos seres extraordinarios de que hablamos: los poetas delirantes, Que cumpliendo tantas veces un ROL de mediadores entre este mundo oculto a tantos otros, y de nexo entre espías de algo tan vasto que los sobrepasa, y en un esfuerzo digno de compasión, llevan adelante una misión conjunta y se plantan con la IDEA de un patrón alternativo que ampare una mayor necesidad. Revelando la posibilidad, antes camuflada, de QUE se pueda encarnar y hacer valer, en este particular delirio, que es a la vez una militancia y una búsqueda, la gracia de ser BURLADORES DE un SISTEMA INJUSTO, como fin de una LUCHA libre por el sentido y por la libertad, a la que sin pose, llamo aca: resistencia en el lenguaje (aunque no sea solo en el lenguaje), y también: delirio de los poetas delirantes del Río de La Plata.
Llegados a este punto, tras un prólogo y un comienzo de mucha novedad, El lector no debe asustarse, Pues de seguir la lectura, Verá cómo los conceptos a primeras vistas inertes se van a ir abriendo ¡Y a su propia medida! ¡El que abandona no tiene premio! ¡Esto es Agua en el desierto! ¡y Les Prometo, mis sedientos lectores, que esto les ayudará a calmar la sed!
La conclusión a la que arribaremos será que el sujeto histórico en estas tierras sigue siendo el pueblo Y la dignidad metafísica de su HUMANIDAD. Que donde ha nacido un pueblo no se puede sino ser populista. que en esta tierra ya ha nacido un pueblo. que en el delirio de los poetas de este pueblo se encuentra la voluntad más pura de identidad de esta tierra. y que el estado nación debe ser rearticulado de una forma total para que así institucionalice y encauce su fin: proteger todo este valor de desaparecer en estos tiempos de globalización.
Afirmo, afirmo y reafirmo qué lo que más necesitan estos pueblos es encauzarse en una nueva arquitectura estatal, pues, pese a la retórica ideal del amo, la historia siempre ha seguido su curso.
II
Madonna y Maradona.
Seguir con El tratamiento de esta cuestión requiere, en primer lugar, de situar este instante compartido FRENTE A UN PASADO Y UN FUTURO QUE FUE Y SERÁ FRUTO de la misma libertad. Pues, LA LIBERTAD ES LA FORMA EN QUE SE MANIFIESTA LA VERDAD. Libertad al fin, con que interpretamos a partir de este presente situado cualquier tipo de conciencia y condicionamientos pasados y futuros. Lo cual nos evidencia la paradoja de la identidad. Y nos la evidencia, en este tiempo de volverse hacia dentro de los sentidos. Y es que Hoy, FRENTE A cualquier aspecto nos encontramos ante un mar revuelto, de suerte que en el umbral de la libertad que a cada uno nos toca (hecho de mareas superpuestas, de metafísicas en pugna), muchos sentidos sobreviven, SI ES QUE DE ALGUNA MANERA, OCULToS.
La belleza atrae al mal y cuando no alcanza calmar su sed, sube la fiebre y se desata la brutalidad. Y en esté replegarse hacia dentro de los sentidos, producto de este desatarse de la brutalidad, está hoy también el replegarse hacia dentro del sentido de la nacionalidad, Que ya no puede decirse que resida en un origen, sino en un llamado que dota y predispone a la emancipación y al cuidado. (la tierra y lo oculto en la tierra que nos precede y nos llama. la adaptación de la burocracia del cuerpo que con metaforas arquetípicas nos advierte, que como pueblo, como tierra, estamos dominados, que no somos iguales. y entonces, LO QUE SIENTE tantas VECES NUESTRO PUEBLO es justamente eso: QUE ESTÁ DOMINADO. ¿probar suerte en NY? ¿que se escriba sobre su economía directamente en otro idioma? algo no cuadra.
Lo por dentro que va la procesión contrasta frente a lo descentralizado de las tecnologías. Y en el arte de fingir, aunque me duela el alma, nunca he sido el mejor. Escuchame, necesito hablarte, por un segundo dejar de especular y mostrarte en el peligro en el que estoy, en el peligro en el que estamos: ¡Si resistimos es porque se nos pretende eliminar! A nosotros, a la posibilidad misma de nosotros, e inclusive, a la palabra nosotros misma. Y si es que cualquier juicio presupone un lenguaje y cualquier lenguaje un territorio, las dificultad de la palabra se nos hace carne a nosotros en esta cuestión lógica. ¡Ya lo dijo caliban! Sin historia, Se nos obliga a usar el idioma que los amos nos enseñan, para poder siquiera maldecirlos. Y si bien como dice el refrán, todos los pueblos están igualmente cerca de dios, La rapiña de las finanzas No sabe nada de esto.
Y sin embargo, la cuestión para pensar la idea de un pueblo unificado y soberano parece no hacerse eco de los acelerados progresos de la técnica, que parecen pasarle a todos por alto. PERO AQUÍ NO señores lectores!! Aquí ya no se derivará la idea de un pueblo unificado y soberano del carácter trascendente del poder, sino, precisamente, de su radical inmanencia.
¿Y esta en donde radica? te preguntaras. ¿Qué significa al respecto la particularidad latinoamericana? Bueno, es un poco todo esto de lo que venimos hablando, pero atento a la cuestión abierta, dos poetas delirantes de esta tierra tal vez nos sirvan para ilustrarnos mejor acerca de este cambio.
El primero, desde un espacio mejor, nos advierte: “todas las cosas que se pierden las tiene en un bolso dios” Y NOS INVITA EN un desafío necesario a crear, a inventar un dios que contemple toda la necesidad. como vemos, EL POETA SE DA CUENTA DE LA NECESIDAD, pero si fuera tan facil crear un dios, pues ¡no durarian tanto!
Y es que EN ESTA CONSTRUCCIÓN metafísica ESTABA YO, CUANDO una tarde, la otra poeta delirante aludida, una mujer poeta delirante, DIO en Honduras una clase magistral llamada LOS PUEBLOS SIEMPRE VUELVEN, en la cual postuló a los pueblos siempre vuelven como una categoría de pensamiento latinoamericana. ¡Por que estamos hablando de
pueblos latinoamericanos! Y fue como si la venda de la miopía se desintegrara en parte de mis ojos y se expandiera el límite de la paradoja a la que llega mi comprensión. Y todo pareciera ser nuevo, bajo esta nueva luz. Era una idea simple, pero potente: la idea de pueblo se encarna particularmente, no se llega a ella a través de su participación en la idea de un pueblo abstracto. Y así lo entendi, es En este material acumulado, y no en otro lado, donde deben buscar lo que buscan la fe fundante, La metafisica organizacional adecuada para liberar la potencia oculta que de no ser así seguiría encerrada en la vida aislada de cada conciencia. Menguando.
Y entonces me cundió el ejemplo cabal de Maradona, en tanto caleidoscopio de paradojas, en tanto fuerza de verdad efectiva que nos ancla en la historia como pueblo, y en tanto cuerpo despedazado por la política que ni así puede evitar que cada una de sus partes guarde oculta LA misma potencia de un brillo, también brutal. El ejemplo cabal de Maradona y el de Evita.
Lo inmanente de estos pueblos enclavados en estas tierras latinoamericanas, y a partir de allí, el resultado del trabajo de algunos de estos orfebres, poetas delirantes, que entregan a veces verdaderas joyas humanas, livianas como burbujas y densas de reivindicaciones, puliendo sus delirios, buscando amparar lo sin amparo, protegiendo a su manera lo que creen valer más, y aunque lo que finalmente se resista al olvido y prenda, sea capricho de la fortuna, en el río de la plata, que es de por sí misma una joya, todo redunda. y así como se mete para adentro el sentido para guardarlo, para mantener alto el espíritu y despertar el entusiasmo profundo de la vida, también se saca para afuera, mezclado con eso de lo que ya se acepta tener algo: belleza y brutalidad.
Delimitando el delirio.
Renovar el arsenal de intervención estatal requiere de realizar un esfuerzo fenomenológico social y construir un sistema a partir de la articulación de cierto número de postulados de comportamiento psicológicos de la comunidad en cuestión y en relación a otras que deben ser descubiertos con paciencia arqueológica. Y por eso es que esta lechuza no tiene alba. Pero a diferencia del uso de la lógica que hace la ciencia económica ortodoxa, no debe naturalizarse la situación implícita de estar a la vanguardia técnica. Se la debe dejar en cuestión, para quien la quiera ver. El olvido de la pregunta por el sentido al respecto, no es ingenuo. La inteligencia práctica no tiene por que ser necesariamente totalitaria, pero el hombre siempre está tentado a flanquear esta línea ya sea para dominar o para resistir.
La realidad social es dinámica, y llevar la cuenta en una comunidad de la cantidad de recursos que se generan, las necesidades que sirve satisfacer, la sofisticacion tecnica para servir, la forma de mantener constante o creciente la producción y el consumo, el sistema de intercambio y su política a fin de mantener una armonía y contención de todas estas variables agregadas en la estabilización de una metáfora que posibilite cierto desarrollo subjetivo, es a la vez que la trampa misma de la identidad de cada tiempo y del pretendido funcionamiento para defenderla, como la forma de habitar el mundo libre con la sola paradoja siempre distante como límite, todo cambia.
Que el pueblo que haya generado el primer sistema de economía global sea el protagonista de la primera cuestión social moderna tiene un completo sentido de correspondencia. Se tenía que lidiar en su interior y no podía ser de la misma manera como lidiaba con su afuera. Y en ese separar el afuera del adentro típico de la expansión y de esta primer cuestión social moderna o de la globalización, se hizo uso y se aprovechó de todos los beneficios de poder a su alcance. La flexibilidad keynesiana, nacida antes de nacer, no busco instalarse en el lugar del sentido, sino en el de una sabia interpretación de los sentidos prevalecientes, una construcción financiera a prueba de rebeliones, que contó con elites subordinadas como regentes de establos o pequeños mercados, que se ajustaron a su necesidad. tercerizar la exclusión social, alejarla de la vista, hacia donde mejor prime ese tipo de simulación metafísica, pero que en todo caso, llegar a eso tras un acuerdo.
Pero metámonos un poco más en el caso, ESTABAN OCURRIENDO CAMBIO EN LOS PARADIGMAS. surge el trabajo libre (de patrón), la libertad de poder establecerse un patrón propio, la dificultad de competir contra el patrón establecido con anterioridad, la ilusión de la libertad sin patrón (o sin nadie a quien servir) y su confusión con la libertad sin condicionamientos (contenida en el patrón). Las economías están hechas de mercados y los mercados dependen de sus límites, y aunque parezcan disgregarse, y tal vez en algún punto sea cierta su lógica rizomática, al final del día, todos los caminos son un unico camino. Y las economías están construidas desde el centro, que se reserva para sí, en el panóptico dado, el lugar de quien ve (casi) todo, sin ser visto.
Por eso es fundamental no pensar la economía nunca en un vacío, sino pensarla a la vez que a la estructura concreta de sus mercados, que si no es ordenada por el estado nación moderno centralizado que a la vez interviene en la política monetaria, fiscal, de planificación y que debe encauzar la cuestión social propia inherente, será ordenada por el hecho moderno puro, la brutalidad que deja a la subjetividad sin amparo.
Un movimiento retórico audaz (que pone a la cuenta metafísica, nuevamente a contar).
A la manera de Keynes, que intentó relegar a caso particular de su sistema a toda la teoría económica ortodoxa de su tiempo, construyendo para esto una nueva articulación de leyes psicológicas, que en base a las premisas clásicas y a la explicitación de una premisa implícita, que él niega en su sistema, no de las posibilidades pero si de la necesidad, y que entiende que implica la totalidad de las conclusiones de la ortodoxia, un movimiento similar se intentara acá, con la metafísica aún más abarcadora encarnada en la lógica que predice el fin de todos los mundos posibles en la constante materialización del mejor de los mundos posibles ¡la misma lógica que nos aguarda dentro de todos los sistemas metafísicos!
(esto es volver a poner en valor a las ciencias sociales) Pues, si bien es cierto que en la lógica abstracta una negación de una negación es una afirmación, encarnado el asunto se llena de casos particulares y matices. La negación negada que se vuelve afirmación es solo un caso, el caso abstracto, al cual hoy nos hacen tender fuertemente las posibilidades virtuales, pero de ninguna manera es la regla. ¡PROLIFERAN AMOS incomunicados EN los BLOQUES Yuxtapuestos DEL BLOCKCHAIN! Pero este delirio de las ideas es también exclusión, irracionalidad y razón misma como forma de apartarse del mundo.
Descartes y la desocupación involuntaria.
Afirmaba Keynes que el armado lógico de la ciencia económica ortodoxa de su tiempo negaba la posibilidad de existencia a la desocupación involuntaria a través de una premisa implícita, que el explícita como: la utilidad del salario real es igual a la desutilidad de ese mismo trabajo. ARTICULADA DE ESTE MODO, hay algo evidente, una cuestión tan metafísica parece difícil que pueda haber implicado siquiera algún efecto en el mundo de las cosas. Y sin embargo, se insiste, se insiste y se insiste en HABLAR DE UN AJUSTE AUTOMÁTICO QUE NO ampara a LA VIDA, como si lo hiciera. E incapaz de poder ARTICULAR lo ENCARNADO de UNA LIBERTAD VIVIENTE en la teoría, tan solo se dedica a negarle la racionalidad.
El desocupado involuntario era así negado en su propia subjetividad, en su misma existencia. Como resultado emergente de la transición de paradigmas no se había estabilizado en ninguna metáfora legítima, sino que acumulandose se encarnaba y protagonizaba la cuestión social. Existía, pero no era racional, no estaba metafísicamente articulado. su capacidad no era amparada por el saber totalizante del mejor de los mundos posibles.
Y fue delimitando a partir de lo real e interviniendo como se logró ampliar el mercado, posibilitando el INGRESO DE LAS MASAS (que en Francia habían ingresado a los derechos) AL CONSUMO. y la capacidad de agregar al estudio estas nuevas particularidades sociales, fue en gran parte el motivo de la creciente influencia de su sistema que claro se volvió hegemónico (situó delimitando el universo de la teórica económica y los canales concretos de las intervenciones concretas posibles), pero no un bálsamo.
Con el desarrollo de técnicas disruptivas en los países centrales, para mantener la cohesión social fueron necesarios fuertes ajustes implementados por gobiernos centralizados, surgieron nuevas herramientas de control que lograron sujetar establemente una nueva gama de subjetividades, y la exclusión fue pueblo, migración, guerra, grandes obras de infraestructura estratégica, desarrollo técnico, autarquía de dominación.
Toda esta digresión tiene que ver con una serie de cosas en que venimos insistiendo, el sistema y su alcance. las intervenciones autónomas que son capaces de ser realizadas cuando empieza a haber cosas que a partir de él, empiezan a acumularse fuera de él. En los mercados periféricos, todo se da de una forma otra.
IV
Mi madre me despertó un día y me dijo: "no eres hombre si no peleas por la causa justa de la tierra". Y con esa frase me sacó del sueño en el que justo yo decía: "se muy bien, belleza, que tu única ley es la lanza". Y solo cuando me vio compuesto siguió: "en la periferia dominada, hijo mío, bien harás si lo que te falta de saber lo suples con desconfianza".
Se muy bien que para ustedes mi lengua no es extraña, las brumas que nos llenan de tristezas, tornan densas nuestras manos como herramientas poco útiles. Y casi sin ilusiones para alimentar nuestras cabezas, actuamos como mendigos de pobres almas.
Yo lo que quiero es ayudar al bueno a ser un poquito malo.
¿En qué ofendo, si sólo intentó retener para nosotros la belleza que de nosotros sale
y no me dejo nublar el entendimiento acerca de esta belleza y su valor, para injuriarla por la opinión y lengua ajena?
¿Seremos entregados a los bárbaros por los mismos que ayer se decían nuestros compañeros? ¿Tantos millones de hombres terminaremos hablando inglés? ¿Ya no quedan quijotes, ni sanchos, ni panzas, en esta tierra dominada, que nos aun llama a resistir y pone en nuestras madres su última embestida? ¿Callaremos ahora para llorar después cuando ya no tenga nombre el bien soberano al que aún aspira nuestro difuminado anhelo?
V
En la periferia.
Punto de partida: El “yo pienso” moderno (asociado a la obra pionera de Descartes, que suele ser llamado padre de la filosofía moderna o de la subjetividad moderna), fue precedido en más de un siglo por el “yo conquisto”. Esta máxima que afirma Dussel, que acá se acepta y retoma, y que en algún sentido suena a una re-edición situada de la "existencia precede a la esencia" de Sartre, y que parece incluso mantener ecos lejanos del "en cuanto pensamiento sobre el mundo, la filosofía siempre llega siempre tarde" hegeliano, que se suele ilustrar con la metáfora de la lechuza de Minerva: "la lechuza de Minerva inicia su vuelo al caer el crepúsculo", nos presenta, sin embargo, algo más. Nos descubre como algo escondido. Nos hace evidente la importancia de decir "categoría de pensamiento latinoamerina". Y este reconocimiento, en tanto premisa necesaria e implícita, esto es, en tanto entinema (encarnado), en tanto negación de la historia misma latinoamericana en la historia del surgimiento de la subjetividad que la domina, solo puede ser producto de este llamado de la tierra que sentimos. Pues ellos, que negandonos (metafísicamente niegan nuestra tierra), dicen: "la idea sólo aparece en el tiempo después que la realidad ha culminado su proceso de formación", pero además: "y Lo que enseña (la idea), lo muestra la historia con igual necesidad", sin atenerse a como Europa a partir de 1942 usará la conquista de Latinoamérica como trampolín (y fuente de recursos adicionales) para sacar una ventaja comparativa determinante respecto a sus antiguas culturas antagónicas que, paradójicamente, en ese tiempo, la tenían cercada, y a que la entrada latinoamericana a la modernidad se da de esta forma oculta e implícita, y dado que nada es gratuito, y que la tierra recuerda, disimulada se convirtió en el símbolo de un conflicto secreto que aún no hemos resuelto, y en el flanco más débil de aceptación de la negación de la propia historia.
¿Y por qué decimos que es de vital importancia no perder nunca este punto de partida de entre las consideraciones que debemos mantener a la vista? Pues, partiendo como estamos partiendo del Río de la plata, para no partir de una lejana nebulosa imaginaria sino de la cara negada de la modernidad, con todo lo que esto implica, por ejemplo para entender un hecho económico actual. O con respecto a la lógica misma. Pues, tal vez, la razón no sea la cosa mejor repartida del mundo, sino la libertad, lo que nos vuelve maleables a jerarquías (metafísicas, cualesquiera que sean) que fuerzan a la racionalidad técnica a ser una racionalidad del dominio, Acumulativo, Sobre la identidad. ¡Que por eso es entre nosotros discrepancia y tensión! por un lado, pero también un poderoso sustituto: la semejanza.
Habrás escuchado alguna vez esta naturalización en el argumento: "esto no pasa en los países serios" a los que supuestamente tenemos que copiar, pero también en la aun más enconada: "ni eso podemos hacer, de lo defectuoso que somos". Así las posibilidades se limitan limitando la potencia que las posibilita, resultando en menos necesidades y menos capacidades.
La barbarie, la incumbencia propia en encontrarse un propio patrón, que se prefiera ser explotado a excluido como dice turco Asís, y repite Grabois, pues libre de todo sostén organizacional, paradójicamente, la individualidad mengua. Paradójicamente como la pura racionalidad privada conduce al monopolio, la dependencia, en última instancia, a la represión y a la doctrina de la seguridad nacional, la exclusión, la muerte del espíritu y el olvido.
Ahora, nuestra precariedad institucional, TAMBIÉN de origen moderno, contrapartida forcluida ¡que no solo a nosotros nos atañe! pero sí a nosotros más que a nadie, que enfrenta a las oligarquías locales devenidas en parte de la elite global contra los liderazgos
maternales o paternales de caudillos o caudillas en construcciones políticas que en gran medida resultan arbitrarias, pero que entienden o logran, mejor o peor, conectar y transmitir ¡Que hay algo desproporcionado en la desigualdad prevaleciente que se aleja de la justa medida! que paradójicamente da lugar a lo sublime, ¡A la potencia aterradora! ¡por qué algo existe que resiste! ¡en palabras ocultas! Si queremos ser libres, primero debemos ser de verdad, ¡y digámoslo bien! libres somos, verdad también somos. Ni en el estado, ni en la economía o la religión hay ley sin violencia, sin mentira, especialmente en su implementación. Dar la lucha como un pueblo que es puño es levantarse frente a la opresión haciendo hegemonía de este relato, ¡QUE HAYA MOVIMIENTO! ¡QUE SE ROMPAN LAS barreras QUE TRABAn EL DESARROLLO de ARGENTINA!
Pero además, hay algo de falso en esta realidad que es esta institucionalidad simulada, por eso leyendo a Keynes, la parte que dice: “una comunidad tendrá que descubrir oportunidades de inversión (eficiencia mg del capital) mucho más amplias para que la propensión a ahorrar de sus miembros más opulentos sea comparable con la ocupación de los más pobres", es que entendemos algo más, algo que seguramente Keynes no quiso decir, entendemos a estos últimos, a los pobres, como una subjetividad marginal y negada, de esta forma orignal, propiamente situada, propiamente latinoamericana. Más, la cuestión es siempre la extensión del mercado. Y la pérdida de “productividad” que al menos en un principio, implica el intentar incluirlos (con esta visión de la economía) al no tener un patrón propio.
Pues entonces, ¿qué y en qué invertir? si en la periferia la baja tasa de interés no es señal para arriesgarse a innovar, sino más bien de especulación. y es que nada (o casi nada) de toda la ciencia económica o social ortodoxa (que implica una subjetividad que nos implica en tanto que nos domina) tiene algún sentido aquí, que no sea de negación de lo propio!! Y por eso acá funciona como una parodia de dominación con cómplices internos, que se la viven a costa de la corriente organizacion. que llevado al extremo de malicia, es lo que acai se llama, macro corrupción: la justicia es el colmo de la justicia, la economía es el colmo de la economía, el estado es el colmo del estado, ya se pasa la deuda privada (de unos poco) al estado, como se pesifica el patron ajeno a gusto, ya se endeuda por 100, como se espera de la salvación mesiánica de un sistema que funcione. eso si, a la hora de las culpas, los irracionalistas poetas delirantes cargan la parte mas pesada.
y eso aquí, En donde, por otra parte, tal vez, el pleno empleo del recurso humano sea cada vez menos necesario para mantener la metáfora delirante hegemónica estable.
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